Óliver Torres está siendo uno de los mejores jugadores del Sevilla en los últimos partidos. Su participación, tanto desde el banquillo como desde la titularidad, están siendo claves para el conjunto sevillano.

Aprovechar el momento de Óliver Torres

No empezó bien el año 2021. Salió contra el Betis como titular, como mediapunta por detrás de De Jong, pero solo duró en el campo únicamente 45 minutos. Demasiado impreciso con el balón y poca aportación creativa. A sus espaldas, el extremo bético Lainez encontró un filón para ser una amenaza constante para la defensa sevillista. Esto hizo que fuera sustituido al descanso.

El ’21’ rojiblanco, últimamente, está demostrando ser más intervencionista en las acciones de peligro del Sevilla. Seguramente no tenga la cintura suficiente para girarse sobre sí mismo y ser el iniciador de juego, pero sí es hora de que vaya incorporando a su juego lo que hizo en el gol anotado al Huesca: movimiento agresivo en ruptura para subir uno o varios escalones en el juego colectivo. Tiene capacidad de asociación y ritmo alto, pero su problema seguramente sean los metros finales y la falta de colmillo que se le acusa ya desde hace muchos años en sus anteriores equipos (Porto y Atlético de Madrid).

Los diferentes recursos de la plantilla sevillista

Una de las opciones estaría en formar un doble pivote con Fernando y Jordán; recolocar al ‘Papu‘ como mediapunta, por Rakitic, que sigue siendo titular por jerarquía, pero que ni mucho menos mejora con sus intervenciones al equipo. El ’24’, más cerca de Suso, podría participar más activamente en las jugadas, ya que los ataques sevillistas suelen circulan más por banda derecha.

Mapa de calor del ‘Papu’ contra el BVB

El extremeño podría pasar a jugar como “falso extremo izquierdo”, como ya hizo con actuaciones notables en el comienzo de la era Lopetegui.

Óscar, por último, es otra de las opciones que puede manejar Julen, y meterlo en dinámica para los próximos partidos, a pesar de que muchas veces es incluso mejor ‘golpeador’ que jugador. Un tipo de futbolista que, como dice el fantástico comunicador Miguel Quintana: «Óscar es más jugadas que de juego». A pesar de todo, el madrileño llevaba un mes sin jugar por lesión positivo en COVID, suplente habitual, pero sale en un partido de Champions League que va 1-3 en contra, casi marca de falta y además, da el 2-3. Esto demuestra que más allá de los jugadores que estén en el césped, por recursos este equipo va sobrado. Se debe compensar la sensible baja de Ocampos o la nula determinación de Rakitic.